La acumulación y el desorden tienen solución

Claro que tienen solución la acumulación y el desorden, pero antes hay que ser conscientes del problema.

En la mayoría de los casos, el desorden lo provocan la acumulación y el no saber aprovechar adecuadamente los espacios.

¿Cuántas veces has dicho delante de un armario lleno de ropa “no tengo nada que ponerme”? ¿Cuántas veces pierdes el tiempo y el esfuerzo buscando un objeto concreto y acabas comprándolo de nuevo? ¿Cuántas veces has pensado que necesitas más espacio en casa?

No es fácil que te plantees que tienes un problema de acumulación, y ni siquiera que te puedes imaginar que alguien, te pueda ayudar a solucionarlo.

Estás acostumbrado al mismo decorado: armario lleno, papeles y ropa por el medio, cocina a reventar con todo tipo de menaje, electrodomésticos y productos…, ¡qué te voy a contar!

¿Por qué acumulamos? Hay muchas causas y excusas desde “por si acaso”, “porque me costó muy caro” hasta por un cambio en tu vida. Da igual la razón, todas tienen las mismas consecuencias: derroche de tiempo, dinero y esfuerzo.

No importa lo grande o pequeña que sea una casa, cuando se acumula se hace al mismo nivel, ¡hasta arriba!

Los diferentes factores que nos hacen acumular y provocan el desorden:

 

  1. Compras excesivas y compulsivas.

Te encanta comprar, siempre encuentras algo que te gusta para decorar, para comer o vestir, incluso seguro que encuentras buenas ofertas. Pero cuando llegas a casa con tus nuevas adquisiciones, te das cuenta que no tienes más espacio para guardar las cosas.

Realmente, hace tiempo que no tienes sitio para más ropa, más calzado, más objetos;  de hecho, no logras llenar tu vacío pero si llenas todo a tu alrededor.

Piensa que te motiva a comprar, que tipo de satisfacción sientes y que pasa si no lo compras.

 

  1. El apego emocional.

Te regalaron algo que nunca te gustó, pero que lo mantienes por “si viene a visitarme”. Estamos hablando de un trasto que para ti es inútil, feo y encima ocupa sitio y, aun así,  te encadenas emocionalmente a esa cosa. Los artículos pueden transmitir una emoción, pero cuando recuerdas a alguien o una situación concreta, no te hacen falta los objetos.

Si un objeto, te evoca una emoción positiva, mantenlo, pero si no es así, ¿por qué lucir en tu casa, repito tu casa, algo que no te gusta?

Aunque creas que es difícil decidir con que objeto te quedas, puedes hacerlo preguntándote que sientes realmente: ¿te gusta? ¿lo necesitas? ¿le vas a dar uso?

 

  1. Un cambio importante en la vida.

Cuando hay un cambio importante en tu vida debido a un nacimiento, una pérdida o una mudanza, por ejemplo, necesitas tiempo para adaptarte a la nueva situación. Tienes la sensación de perder el control con tanta novedad.

El desorden en este caso es puntual, en un momento determinado y con una causa concreta. Conociendo el origen, será más fácil volver a organizarte.

 

  1. Excusas

Tenemos excusas variadas:

 

  • El “por si acaso”, que funciona una temporada, porque si no te acuerdas que lo tienes y ni siquiera recuerdas donde está guardado, te aseguro que si no lo tuvieras no lo echarías de menos.

 

  • El “me da pena tirar cosas”, tiene su lógica pero piensa que lo que realmente has tirado anteriormente, ha sido dinero.

 

  • El “es que me costó muy caro”, piensa que no le has dado ningún valor hasta ahora, puesto que no lo has usado.

 

  • El “ya lo haré más tarde”, cuando sabes que entre medias siempre saldrá un plan mejor.

 

  • El “si no lo hago perfecto, no lo hago”, reflexiona un momento y sincérate, si tienes la casa desordenada y empantanada ¿qué perfección buscas?

 

Las excusas pueden parecer o ser muy buenas, pero a lo mejor, si en vez de perder el tiempo buscando pretextos para evitar meterte en faena, te planteas empezar, todo irá rodado.

Sabes que a pesar de las justificaciones que puedas tener, el desorden no va a desaparecer, pero sí percibes que se acabará incrementando.

 

  1. No saber utilizar los espacios.

Puedes tener espacios amplios en tu casa, pero si los recargas porque no sabes darle una buena utilidad, nunca serán funcionales. Cuando no controlamos lo que tenemos, al final, son los objetos los que nos poseen a nosotros.

 

  1. Jugar al escondite con tus cosas.

Ordenar no es llenar cajas y poner una encima de otra, para que no se vea nada. Eso se llama, esconder, pero sigue habiendo acumulación. Y cuando escondes las cosas, lo único que pasa es que te olvidas de ellas, pero siguen ocupando espacios que seguramente, te vendrían bien para otras cosas.

7. Contratiempos.

 

Decides organizar tu casa pero te encuentras con inconvenientes que te impiden lograrlo.

A lo mejor, el obstáculo que te inmoviliza requiere una solución simple, pero como forma parte del decorado y te has acostumbrado a verlo así, no le prestas la atención que necesita.

Por ejemplo, si los niños dejan sus abrigos y carteras tiradas por el suelo, la solución podría ser poner unos ganchos a su altura, como en el cole, para que dejen sus cosas colgadas y no tiradas por ahí.

Otro ejemplo, puede ser que el calzado esté siempre estorbando por el medio de la casa, una solución posible sería, poner un par de baldas para colocar el calzado y así se lograría tener más despejado el espacio.

Solucionando los contratiempos que te impiden avanzar en tu afán de organizarte, lograrás tu objetivo.

 

  1. Falta de tiempo o falta de ganas.

Es verdad, puede que tu vida sea muy acelerada y que sea imposible sacar tiempo para otra tarea más, pero se puede solucionar contratando a una Organizadora Profesional que te ayude a ordenar y organizar tu casa.

 

  1. Querer hacerlo perfecto.

El orden no es la perfección, así que no busques donde no hay. El orden y la organización es simplemente, ser práctico y funcional, tratar de acomodar los espacios a tus necesidades.

Piensas que el desorden de casi una vida se puede solucionar en un par de horas, y cuando te das cuenta de que eso no es así, te agobias y ya no quieres continuar.

Te planteas expectativas muy altas respecto a lo que vas a conseguir, pero o no sabes cómo hacerlo o has visto algún video que en 15 minutos te deja la casa ordenada, y a la media hora de empezar, te sientes agotada y lo dejas.

Es mejor plantearse metas cortas y hacerlo poco a poco para conseguir tu objetivo.

 

Estos son varios de los factores que causan la acumulación y el desorden, pero en todos los casos hay solución.

Resulta abrumador enfrentarse al desorden, pero piensa que es como todo en la vida, solo hace falta arremangarse y a por ello.

No olvides, que hay gente especializada en la desorganización, como yo, que ayudamos a solucionar los problemas de acumulación y desorden.

Gracias por tu atención.

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